CRUCE A NADO DEL ESTRECHO DE GIBRALTAR. 2 DE NOVIEMBRE 2018.

El 2 de Noviembre se cumplía el sueño que ocupaba nuestras mentes, corazones, cuerpos y tiempo…mucho tiempo.
Un reto que nos propusimos en Junio del 2017; alentados por Christian Jongeneel, impulsor de Brazadas Solidarias.
Ha sido un camino largo y muy intenso.

A primeros de Octubre, con la celebración de la Cena Solidaria, ya habíamos alcanzado la cifra necesaria para financiar en su totalidad la planta de agua potable para la aldea de Kalyandurg, e incluso la habíamos sobrepasado, aportando donaciones para otro proyecto de la Fundación Vicente Ferrer relacionado con la ingente necesidad de agua potable en la zona de Anantapur: la construcción de cisternas y pozos de agua en las aldeas más alejadas.Inicios de la construcción de la planta de agua potable en Kalyandurg a primeros de Junio 2018.
Quedaba ya rematar el reto solidario deportivo con la culminación de la parte deportiva: cruzar con éxito el estrecho de Gibraltar de Tarifa a Marruecos (Isla de las Palomas a Punta Cires…si todo iba bien).Isla de las Palomas y Puerto de Tarifa.

Como ya hemos comentado en alguna entrada anterior del blog, las fechas iniciales para el cruce eran del 5 al 16 de Octubre, pero debido a varias circunstancias se retrasaron a los días 31 de Octubre a 9 de Noviembre, para poder encajarlos con los compromisos de la ACNEG (Asociación del cruce a nado del estrecho de Gibraltar), con la que finalmente Brazadas Solidarias había llegado a un acuerdo para poder realizar los cruces que tenía pendientes este año. A posteriori hemos comprobado que el retraso nos ha venido genial, pues durante el mes de Octubre las condiciones meteorológicas del estrecho han permitido muy pocos cruces (viento de Levante, el coletazo del huracán Leslie y mucha lluvia) y además con condiciones difíciles que ha obligado a nadar muchos metros a los pocos nadadores que lo han realizado.Christian Bodach nado  23, 1  kilómetros debido a las corrientes

El cambio de logística nos encarecía económicamente el cruce (totalmente asumido por nuestros bolsillos), pero ganábamos en seguridad de poder realizarlo, pues la ACNEG tiene una experiencia de muchos años realizando cruces a nado en este enclave y se conoce al dedillo las condiciones del estrecho y los momentos ideales para intentarlo.

Gracias a la amabilidad de un amigo de Brazadas Solidarias y apasionado de la natación como nosotros, Rubén Revilla, y de sus padres, se nos abrían de par en par las puertas de su apartamento en Chiclana de la Frontera, La casa en Chiclana.

lo que nos facilitaba muchísimo la estancia cerca de Tarifa para esperar al día que la Asociación decidiera que cruzábamos.

Nos acompañaban en este viaje parte de nuestras familias, que han estado al pie del cañón durante todo el proceso y no podían faltar en este momento que se prometía muy emotivo: Idoia con Akane y Arale, mujer e hijas de Mikel; e Isabel y Marina, mujer e hija de Roberto. Todas ellas pueden contar una historia paralela de este año y del cruce, que sería muy interesante y así se lo propondremos, para que conozcáis también su versión…posiblemente mas objetiva que la nuestra.Cena en la casa de Chiclana.

Ramón partía de avanzadilla el domingo 28 hacia Cádiz. Y el día 30 hacían el viaje Mikel y Roberto con sus respectivas familias. Como hemos comentado arriba, nuestro “centro de operaciones” estaba en Chiclana, a una hora escasa de Tarifa, una zona tranquila en estas fechas, junto a la preciosa playa de la Barrosa.

La previsión meteorológica los primeros días no era muy halagüeña, con viento, mar de fondo y lluvias; pero las previsiones abrían una ventana de mejora a partir del día 2 de Noviembre.

Habíamos acordado una reunión previa con Laura, presidenta de la ACNEG, para el día 1 de Noviembre, donde nos explicaría todos lo pormenores de la logística del cruce, y telefónicamente ya nos avisaba de que el día 2 podría ser el indicado para intentarlo.

Había que esperar. Para ir ocupando el tiempo y no perder la activación, buscamos una piscina cubierta por los alrededores (llovía a mares) y nos fuimos hasta Jerez de la Frontera el día 31. Dos mil metros con un poquito de todo: técnica, series con distintas intensidades y vuelta a la calma.Piscina de Jerez de la Frontera.
La vuelta a Chiclana era el diluvio en la carretera. Pero sabíamos que después de la tempestad llega la calma, como en el entrenamiento.

El día 1 nos acercamos a la sede de la Asociación en Tarifa para ver a Laura. Tras el fallecimiento de su padre, Rafael Gutiérrez Mesa, por una dura enfermedad, ha asumido las riendas de la asociación, con el mismo espíritu que alentaba a su padre, de servicio a los nadadores que tienen el sueño de cruzar a nado este enclave mítico entre el Mediterráneo y el Atlántico, entre Europa y África.Briefing en la sede de ACNEG.

Durante casi una hora Laura va desmenuzando todos los pormenores de las características de este cruce y de la logística del mismo. Pocas preguntas hay que hacer, pues todo está muy claro. Nos propone que lo intentemos al día siguiente, pues aunque las condiciones no son ideales, nunca se puede saber si los días posteriores serán mejores o peores. La ventana ideal de cruce es de tres horas y media, muy justa. Explicaciones de Laura.

Es necesario que mantengamos un ritmo de nado de 3,5 km/hora. Para coincidir con las horas buenas ha solicitado autorización a la Comandancia de Marina para que comencemos a nadar antes del amanecer (no se autoriza en principio a nadar de noche en el estrecho de Gibraltar, por el intenso tráfico marítimo de la zona). Todos esos pequeños matices, en lugar de ponernos nerviosos, nos animan a poner mayor empeño en la gesta. ¡Que se note la raza!.

Aprovechamos el día, como nos aconseja Laura, para probar el agua en la playa Chica de Tarifa. Una pequeña playa muy frecuentada por los tarifeños, en el lado mediterráneo de la punta más meridional de la península. Nadamos juntos unos dos mil metros en un agua fresquita pero muy agradable para nadar. Vamos templando los nervios. Todo parece fluir. Creemos no estar nerviosos, pero en la intensidad de las conversaciones, las bromas…se nota que la procesión va por dentro.
Paseo por Tarifa.

Comemos pasta (cargar carbohidratos) en un restaurante italiano del boulebard de la avenida de la Constitución: Pizzeria La Trattoria, muy recomendable por la calidad precio y la amabilidad en la atención.
Pronto a Chiclana, preparar los avituallamientos y a dormir (si dejan los nervios). Mañana hay que levantarse a las 4 de la madrugada.Bolsas de avituallamiento.

Y llega el día D. Madrugón, desayuno con lo de siempre. Preparar todo…paque no farte de na!!! y carretera hacia Tarifa de noche cerrada. Llegamos muy puntuales al puerto…último paso por WC como es de rigor. Hemos quedado en el pantalán 2, con Antonio, que será nuestro guía en el barco “Columba”, Fernando, piloto de la zodiak “Duende del mar” y juez del cruce y con Sofía (socorrista) que le acompañara y velara por nosotros, además de colaborar en el avituallamiento. También contamos con el barco de Fabricio, que llevara a las chicas para que puedan ver nuestro cruce de cerca y nos animen. Se podrá seguir a través de una página web:  www.vesselfinder.com,  la situación en el estrecho de estos dos barcos y por tanto de la nuestra, ya que nadaremos agrupados los tres y a menos de cinco a diez metros del “Duende del mar”.
El ritual habitual de enfundarse los neoprenos y aplicarse vaselina. Embarcamos y nos dirigimos, bajo la luz de los focos, a la punta sur de España; la isla de las Palomas. El mar está movidito…nos preparamos bien el gorro y las gafas y al agua. Unos metros hacia la costa para acercarnos lo más posible. Fernando nos dice que no lleguemos a tocar la roca pues está peligroso por el oleaje. Pitido de puesta en marcha y…a nadaaaaar…
Comenzar el cruce de noche es un extra que nos encanta (vienen a la memoria recuerdos de la maravillosa kedada nocturna de Septiembre, tan emotiva). La consigna es clara, hay que seguir al “Columba” en todo momento y nadar agrupados. Avituallaremos cada hora.
Comenzamos regulando muy bien y manteniendo una formación de nado en paralelo casi tocándonos. Hay ola pero nos ayuda, la brazada se puede alargar y la sensación es fantástica. Vamos viendo como clarea el cielo y al rato surgir el sol por levante. Momento mágico que aprovecha Marina (nuestra fotógrafa oficial) para hacer algunas de las miles de fotografías que cubrirán la aventura.
A la hora, puntuales, primer avituallamiento. Sofía y Fernando se vuelcan literalmente en la borda del “Duende del mar” para acercarnos lo que precisamos comer y beber, para evitar que toquemos la embarcación (anularía la validez del cruce). Hemos recorrido mas de 4 kilómetros, vamos muy bien de ritmo. Gritos de ánimo entre nosotros, nuestras familias y los miembros de ACNEG y rápidamente (para evitar en lo posible la deriva por la corriente) nos ponemos de nuevo en marcha.
La siguiente hora es más tranquila y hasta monótona. Centrados en nadar bien, mantenerse juntos, mantener un ritmo exigente pero regulando el esfuerzo…entrando en modo “natación zen”. Paramos para el segundo avituallamiento. Seguimos manteniendo la media. Caras de felicidad. Ánimos. Esto tiene visos de que va a ser posible con casi absoluta seguridad. Rapidez y de nuevo a nadar.Tercer tramo. Se van notando los kilómetros en los brazos. Cambiamos a veces la formación para coger pies un ratito y “descansar”.
Llega el tercer avituallamiento y nos avisan que, por el ritmo que llevamos, seguramente será el último. Alegría. Es una buena noticia. Esto ya está casi. Nuevos ánimos y a seguir sin perder tiempo.Al poco nos avisa Sofía que tenemos que intentar subir el ritmo de nado unos 15 o 20 minutos. Está subiendo la intensidad del viento de Poniente y la corriente nos empuja hacia el Mediterráneo. No andamos sobrados de fuerza y vamos a tener que sacarla de la cabeza y el corazón. Intentamos apretar. La formación de nado se resiente por el cambio de ritmo, que no es el mismo para todos. No mantenemos fácilmente el agrupamiento por las olas y por nuestras fuerzas, que no son las mismas. Mikel lleva un plus que le permite ir más rápido, pero con frecuencia ralentiza para mantenernos lo mas cerca posible. Ramón pierde algo la orientación y se desplaza algo más hacia poniente de lo deseado. Hay algo de tensión durante unos cientos de metros, pero la orilla se ve cercana y esto no se nos va a escapar. ¡Por el agua que nos une! Por tanta gente que nos ha apoyado en este proyecto, por nuestras familias que se desgañitan animándonos, por esas personas a las que no conocemos, pero que conoceremos, si todo sale bien, el año próximo cuando viajemos a la India a ver el resultado de todo este esfuerzo. Vamooooos!!!!!!
Surfeamos literalmente para alcanzar la costa marroquí. Antonio, pilotando el “Columba” nos lleva hacia Punta Almansa (algo más hacia levante que punta Cires) para evitar que nademos inútilmente contracorriente. A un centenar de metros de la orilla el “Columba” no puede avanzar más por riesgo de encallar en las rocas. El “Duende del mar” nos acompaña los últimos metros. Fernando, juez oficial del cruce, nos avisa de que no intentemos tocar tierra, está muy peligroso. Con dos pitidos da por terminado el cruce….
Hemos invertido 4 horas y 23 minutos. El Garmin de Roberto señala 17.400 metros. Recorrido en la web de vesselfinder.

Luego Antonio nos dirá que el GPS del barco indica 16.200. Pues ni uno ni otro…vamos a poner que habrán sido unos 16.800 ;-). Una media aproximada de ritmo de 1:36 minutos los 100 metros. No está mal para unos nadadores aficionados de no muy larga trayectoria en las aguas abiertas. Gran parte del mérito lo tiene Aitzol, nuestro entrenador, que ha conseguido que mejoremos muchísimo nuestra técnica de nado y velocidad en poco más de un año.
Gritos de júbilo, alegría, emoción, lágrimas contenidas. Nos chocamos las manos en el agua, levantamos los puños hacia nuestras acompañantes.
Queda un último esfuerzo para alcanzar el “Columba”, nadando contra las olas, para subirnos al barco y volver a Tarifa. No es fácil subir al barco con el oleaje. Una vez a bordo, el “Duende del mar” se acerca para dejar nuestras bolsas de avituallamiento y repuestos y en la maniobra, debido al estado del mar, se aproximan peligrosamente el barco de Fabricio y el de Antonio, llegando a colisionar. La proa del “Columba” a punto de colisionar con la “fotógrafa”…

El mar se esta poniendo mal por momentos y hay que salir de allí cuanto antes. Curiosamente habíamos pedido que, si era posible, nos acercaran a la embarcación de los acompañantes, para abrazarnos y besarnos, y a poco si que nos acercamos si…
Las tres embarcaciones ponen rumbo a Tarifa. Fernando con el “Duende del mar” es el más veloz y toma ventaja rápidamente. Le seguimos nosotros a bordo del “Columba” y cada vez mas lejos a popa Fabricio y nuestras chicas; que después sabremos que han tenido una vuelta muy ajetreada y con mareos incluidos. Nosotros desde la lejanía les vemos en un momento pasar a escasos metros de la proa de un carguero de dimensiones descomunales.
Mikel y Ramón deciden hacer malabares en el barco para ponerse ropa seca. Roberto opta por abrigarse con un albornoz y esperar a llegar a puerto. Comprobar en el móvil la gran cantidad de seguidores que hemos tenido del cruce nos emociona.
En el puerto nos esperan Christian Jongeneel (Brazadas Solidarias) y Rafa Carmona (Fundación Vicente Ferrer), así como Laura de ACNEG.
Foto a la llegada a puerto.

Felicidad a raudales, Plenitud. Abrazos. Llegan nuestras chicas con la cara algo paliducha. Mas abrazos y besos.Abrazos emocionados en el Puerto.

Intercambio de regalos (sudaderas, camisetas, gorros). Las chicas nos cuentan que han disfrutado un montón. Que ha sido muy emocionante vernos nadar tan cerca. Que parecíamos delfines (lo que hace el amor). La ida se les ha hecho corta, la vuelta larguísima. Paradojas del mar. Ellas han tenido oportunidad de ver delfines (estos de verdad) en la lejanía. Nosotros no.Todo el “equipo” tras el éxito del cruce.

Habíamos reservado mesa en el restaurante “La pescadería” para celebrar la hazaña. Nos acompañan Christian y Rafa en la celebración. Brindis por el sueño cumplido.

Riquísimo arroz y múltiples brindis, también con Cava, como corresponde. Y tremenda sorpresa de nuestras chicas, que nos regalan unas txapelas bordadas con motivo del reto. Vaya detallazo que mantenían en estricto secreto. Bellísimas. Imposible no emocionarse.Fardando de txapelas.

A la tarde conocemos a otros nadadores que intentarán el cruce al día siguiente (y lo conseguirán). Vienen de Málaga y su reto también es solidario para conseguir fondos para tratamiento en piscina de la mano de Miaoquehago.

Al día siguiente recibimos los certificados del cruce y un mapa con el recorrido gentileza de ACNEG.Con los certificados del cruce.
Coincidimos también con Ernest Ruiz y David Camps, nadadores de Aiguasolidaria, que tambien colaboran con Brazadas Solidarias y la Fundación Vicente Ferrer para construir embalses en Anantapur y que intentarán el cruce el domingo (lo que hicieron con éxito y con un excelente tiempo de tres horas y media).Con Ernest y David de Aigua solidaria.

Los días posteriores aprovechamos para descansar por la zona y conocer un poco más los bellísimos rincones de la costa gaditana. Y cada día, no podemos evitarlo, nos zambullimos en el mar para hacer unos metrillos: Bolonia, la Barrosa. Aunque estamos en Noviembre, por esos lares, el clima permite disfrutar del sol en la playa y de nadar en bañador. Un lujo.

Increíble el aluvión de llamadas de las radios para entrevistas, de aparición en prensa escrita y digital en los siguientes días. Todo el esfuerzo por comunicar y sensibilizar de este año tiene sus frutos y habrá que aprovecharlo para futuros proyectos solidarios.

Volvemos escalonadamente. Mikel antes para que las niñas no pierdan colegio y Roberto y Ramón algo mas tarde, disfrutando de sus escasas vacaciones este año.

Vuelta a la “vida normal”. Nuevos encuentros en Vitoria. Felicitaciones por la calle. Nuevas llamadas de los medios. Es impresionante lo que se ha llegado a crear alrededor de este sueño un poco loco, aunque muy sensato. No podemos sino dar las gracias a la ingente cantidad de personas que nos han apoyado de mil maneras diferentes, de las donaciones, algunas muy generosas, de la implicación muy sincera de empresas y personas particulares. De la confianza ciega depositada en nosotros.

En breve publicaremos una entrada en el blog agradeciendo a cada uno de ellos como se merece.

Lamentar que Luis tuviera que abandonar el reto en Agosto por motivos personales. Agradecerle también a él su implicación en el proyecto y el montón de horas dedicadas a las gestiones con Kukuxumuxu, captación de empresas y mucho más.

Ahora necesitamos un tiempo para digerir todo. Cerrar este ciclo y sin duda dar paso a otro. Ya hay en mente nuevos límites que testar. Este año 2019 intentaremos conocer en persona el trabajo realizado. La aldea donde se ha construido la planta y las personas que allí viven, sus circunstancias. La inmensa labor de desarrollo integral que hace la Fundación Vicente Ferrer, ahora dirigida por su mujer Anna Ferrer y su hijo Moncho Ferrer. Sin duda esa visita marcará también un antes y un después.

Hasta pronto….

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