Nadando de Mutriku a Zumaia y visita a Eva Argiñano.

El año pasado en Octubre ya hicimos esta travesía los cuatro, sin conseguir llegar a la playa de Santiago en Zumaia. Teníamos ganas de repetir.

A las 7:30 horas del sábado 9 de Junio estábamos en el puerto de Mutriku, donde nos esperaba Josu Osa con su barco de pesca para acompañarnos y facilitarnos el avituallamiento. Se nos han sumado esta vez Jaime Pradanas y Alberto Lastras de Ur Irekiak Galea Taldea.

La previsión del día era de olas y lluvia, pero comenzamos con un día espléndido y el mar en calma, como el mercurio.

Los primeros miles a buen ritmo, pero poco a poco sale viento y el mar empieza moverse. Jaime y Alberto deciden subirse al barco después de dos avituallamientos y nosotros seguimos intentando nadar lo mas agrupados posible, no siempre consiguiéndolo, pues las olas son cada vez mas grandes.

Cada 45 minutos mas o menos, Josu nos lanza un invento, que el mismo ha creado con una tabla de bodyboard, con los bidones, geles y plátanos, para que vayamos reponiendo fuerzas.

A partir del kilómetro  ocho tenemos que ir mas atentos para no desperdigarnos mucho. Los ritmos ya van decayendo. Las fuerzas están justas.

Dejamos la playa de Itzurun a nuestra derecha, con la ermita de San Telmo allá arriba. Parece que ya estamos cerca del espigón de Zumaia, pero es un engaño, queda lo difícil. Las olas rebotan en la pared y hacen mas difícil mantener una buena posición de nado. Además hay mucho tráfico de barcos: una regata de cruceros y los barcos que salen a visitar el Flysch.

Finalmente prima la seguridad y además Josu debe volver a Mutriku. Nos subimos al barco a escasos metros del espigón. Casi hemos llegado a 11.000 metros, pero una vez más nos quedamos con las ganas de tocar tierra en la playa de Santiago de Zumaia. Buena escusa para volver.

Ya de vuelta en el barco empieza llover. Hemos tenido suerte durante la travesía.

A la tarde habíamos quedado con Eva Argiñano en su Hotel en Zaratutz, para hacernos unas fotos. Ella y Karlos nos están apoyando en la RRSS pues les gusta este maridaje entre deporte y solidaridad.

En Zarautz se está celebrando el mítico triatlón y el ambiente es impresionante. Luis no puede resistir la tentación de acercarse a ver la dura subida al camping del circuito de bicicleta.

Comemos unos pintxos en el bar del Restaurante y nos vemos con ella.

Eva muy amable se presta a posar en las fotos con la camiseta que le hemos regalado. Le explicamos con algún detalle mas nuestro proyecto. Le agradecemos su disponibilidad. Eva, como Karlos, es muy sencilla y cariñosa.

Nos acercamos a la meta del Triatlón en la plaza. Zarautz está a rebosar de aficionados. Luis tiene que volver a Vitoria, pero los demás decidimos quedarnos a pasar noche y disfrutar al día siguiente de unos “largos” junto a las piscinas naturales de Mutriku.

Pasamos la noche en la casa rural Pikua, en un entorno espectacular. Hermosas y sabrosas chuletas de viejo para cenar reponiendo el montón de calorías gastadas hoy.

Buen fin de semana de natación y cohesión del grupo.

Nos quedan muchas como esta a lo largo del verano.

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